UN SIGLO DE COMIDA DE MAR DE ENSUEÑO

INAUGURADO EN 1913 Y RENACIDO EN LOS 70, EL GRAND CENTRAL OYSTER BAR HA LOGRADO PERMANECER EN EL TOP DE LOS MEJORES RESTAURANTES DE EE.UU EN TÉRMINOS DEL MENÚ, LA ARQUITECTURA, Y LA UBICACIÓN

Por: Maria Velazquez

December 7, 2016

 Credit: Grand Central Oyster Bar

Credit: Grand Central Oyster Bar

El Grand Central Oyster Bar y sus más de cien años de historia están directamente relacionados al desarrollo de transporte y la industria inmobiliaria de la ciudad de Nueva York.

Según Eater, el espacio “grande y magnífico” en el que se encuentra el restaurante, con 440 puestos de capacidad, fue diseñado y renovado por el arquitecto neoyorquino Raphael Gustavino.

Fundado en 1913 en la planta baja de Grand Central Terminal, el Oyster Bar se convirtió en uno de los restaurantes más importantes de la Gran Manzana, viendo miles de viajeros pasar en aquella época. Luego de la crisis del sistema de pasajeros de trenes a larga distancia, el restaurante quedó en bancarrota en los 70; lo que llevó a la Autoridad Metropolitana de Transporte (MTA) a contactar al famoso dueño de restaurantes Jerome Brody para tomar las riendas del establecimiento y renovarlo.

Brody decidió convertir el restaurante en una insignia y destino principal de la ciudad, y enfocarse sólo en comida de mar.

Por lo tanto, Brody y su esposa viajaron a las dos costas del país buscando lo mejor en proveedores de comida de mar: “En Maine buscamos langosta”, recuerda Brody. “En Gloucester, Massachusetts, fuimos a buscar el mejor pescado de los Grand Banks; en Virginia buscamos ostras y cangrejos del Chesapeake Bay”.

En su camino hacia convertirse en uno de los restaurantes americanos más famosos, el siguiente paso para la pareja era mejorar su lista de vinos lo mas cuidadosamente posible, al igual que rediseñaron el menú de comida de mar. “Ganamos el premio ‘Gold Vine’ de The Brotherhood of the Knights of the Vine en 1978 y en 1979, y en 1993 comenzamos a servir vino por copas, ofreciendo más de 70 tipos de vinos diferentes”, Brody afirmó en la página web del restaurante.

En palabras de los escritores de New York Magazine: “Manteniéndose firme a pesar de la competencia en la zona de comidas a su lado, esta joya de la terminal Grand Central continúa sirviendo la mejor sopa de almejas, los mejores asados en cacerola, y una variedad de ostras de ambas costas este y oeste. Además, el espacio subterráneo se siente como una cafetería, pero no se deje engañar- usted paga por el privilegio de comer bajo ese magnífico techo abovedado.